Parece que hoy ponemos el grito en el cielo a causa del
crecimiento de la deuda pública.
Os cuento qué es la deuda pública: esta se define como el
dinero que toma prestado cualquier ente público, llámese Ayuntamiento,
Comunidad, Estado, … para financiar aeropuertos sin aviones, pagar comisiones a
políticos con adjudicaciones de contratos públicos sobrevalorados, hacer autovías
y trenes de alta velocidad que van de ningún sitio a ninguna parte, o incluso
desaladoras que desafían cualquier criterio de sentido común… la lista es
interminable.
Por el sistema de contabilización de esta deuda pública lo
que comúnmente se conoce como facturas en el cajón no se contabiliza como deuda
pública, el agujero perfecto para contener la deuda, esta técnica de denomina "hacer trampas al solitario".
La noticia es que la deuda pública es superior al 100% del
PIB y que cada españolito debemos de trabajar todo un año para cubrir la deuda.
¿por qué no es noticia la deuda privada? Durante la época de bonanza económica
esta creció enormemente hasta alcanzar un nivel en el año 2008 de más de 2
Billones de euros, al lado de esto la deuda pública era una broma, es más del
200% del PIB (la deuda pública por aquellos entonces era del 40%, por debajo
del 60% exigido por Maastrich). Esto es todo el país produciendo más de 2 años
para lograr pagar la deuda privada, fomentada por la financiación laxa de las
entidades financieras.
PUMMM!! Estalla la burbuja y comienza un desapalancamiento
del sector privado forzado por la incapacidad de los bancos para financiarse,
acuciados por la morosidad que tensa sus cuentas de resultados hasta situar al
borde de la quiebra a varias entidades.
Se cierra el grifo de la financiación y las empresas menos
rentables comienzan a caer y los bancos tienen que hacer frente a estas
insolvencias, se dispara el paro y la morosidad sigue creciendo. Para frenar la
caída de este castillo de naipes empezamos a incrementar la deuda pública,
rescatamos bancos, creamos la SAREB, y descubrimos ciertos reinos de taifas.
Pongamos puertas al campo y con la varita mágica nos sacamos
un plan de pago a proveedores que obliga a sacar las facturas de los cajones y
a transvasar la deuda privada hacia el sector público. El resultado neto es que
debemos más en global y que estamos consumiendo el crédito del que partíamos
llamémosle hucha de pensiones, deuda pública,
…
Ahora toca subida de impuestos para pagar la fiesta del
sector privado y público. Tantos Mercedes, comisiones, planes E, … gasto gasto
y gasto.