miércoles, 21 de junio de 2023

Nuevos tiempos, nuevos retos económicos

 

El final del optimismo en los mercados se acerca y vuelven tiempos convulsos con la estabilidad del sistema financiero, el crecimiento de la deuda pública y la estabilidad de la zona EURO. Entramos en terreno inexplorado.

He oído a diferentes directivos de banca decir que este año lo tenían hecho en referencia a que los resultados llegarían solos por la subida de tipos de interés, que sus entidades no iban a asumir riesgos prestando dinero, y llevaban razón, este año será muy bueno para la banca en general pero …. Y el que viene …. ¿también lo será? Se ha perdido un año para hacer los deberes, me recuerdan a la fábula de la hormiga y la cigarra.

Lastrados por cierres de empresas, los impagos hipotecarios y la caída del crédito al consumo vendrán las verdaderas pruebas de estrés donde no debemos descartar alguna entidad con problemas. ¿Vendrá otra vez papá estado al rescate? Indudablemente sí, la caída de una entidad financiera sería la primera ficha de dominó de una crisis bancaria mucho mayor.



Esta vez el escenario es muy complicado porque tenemos un nuevo ingrediente en la receta llamado INFLACION. Los bancos centrales en su lucha endiablada contra la crisis provocada por la pandemia, inyectó liquidez en los mercados mucho más allá de lo recomendable y relajó la política de tipos de interés hasta llegar a pensar que el dinero no valía nada. Pensaron que estarían atentos a las señales del mercado a la hora de retirar estímulos, pero no lo hicieron y ahora el pato lo pagaremos entre todos los agentes económicos, especialmente las familias, que haremos frente a la inflación y a la ingente deuda pública que hemos despilfarrado a la hora de combatir el cierre de empresas, la inflación y la crisis.

En este contexto habrá vencedores, indudablemente, pero también vencidos. La desaparición de empresas, muchas de ellas potenciadas con préstamos ICO avalados por el Estado, no llegarán a poder reembolsarlos, ejecutando el aval estatal (más deuda). Estos cierren provocarán paro (las coberturas del sistema provocarán más deuda) y finalmente se reducirá la demanda de productos conteniendo la inflación. En el otro lado de la ecuación estarán los trabajadores son los hombros sobre los que se ha cargado el peso del incremento de precios. Estos a su vez requerirán una mayor remuneración a los agentes económicos para afrontar este día a día, creando más tensiones inflacionistas. Para pagar más a los trabajadores, tengo que subir el precio de mis productos.

Llegados a este punto parece que el equilibrio no va a estar en la reducción de la inflación a condiciones Maastricht y que vamos a convivir con la inflación los próximos años. El BCE tiene que darse cuenta que esta lucha la perdió años atrás al no controlar la oferta monetaria, que la economía tardó en ajustarse debido a la crisis, que la intervención pública en la economía provoca ineficiencias y que a fin de cuentas sólo hay un perdedor a largo plazo que es la clase media baja, que verá reducido su status una vez más.    

viernes, 11 de noviembre de 2022

¿Por qué se produce la inflacción? ¿Se puede frenar?

 Estamos viviendo tiempos de cambio. En los últimos años nos hemos enfrentado a circunstancias desconocidas por nuestra generación y desde un punto de vista económico poco estudiadas.

Por no desviarnos de la temática del blog, vamos a ver por qué se está produciendo la inflación:

Imaginemos a un agricultor que ofrece su producción en el mercado (por ejemplo 4 naranjas). Estas naranjas si las vende 2 € cada una tendría 10 compradores, pero 6 de ellos estarían dispuestos a comprarlas por 3 € y 4 llegarían a pagar 4 € por unidad. En este caso el precio donde se cruza la oferta y la demanda es 4 €. Más naranjas no va a ser posible poner en el mercado hasta la siguiente cosecha. 

Llegados a este punto ¿qué es lo que ocurre? por un lado en el mercado hay agentes con la suficiente liquidez como para afrontar este compra y hay otra parte del mercado con cuya renta no se puede alcanzar este precio. A un año vista el agricultor podrá ajustar la cosecha.

Llegada la pandemia en el año 2019, se produce un bloqueo en base a la parada de la economía mundial por los confinamientos, fundamentalmente. Este freno ya disparaba en meses sucesivos las materias primas. Así productos básicos como el acero, la madera o el aceite, subían libremente, anticipando lo que vendría a continuación, la subida del resto de productos. En aquel momento, encerrados en nuestras casas, los precios se mantenían aparentemente porque había bajado la demanda, lo que se explica por el ajuste de la oferta. Lo normal hubiera sido que esos precios disminuyesen, como ocurrió con los combustibles.

Conforme se va disipando la crisis COVID, los agentes económicos se lanzan de nuevos al consumo con ciertos ahorros, que recuperan la demanda pero la oferta tarda en reaccionar por la mucha incertidumbre a la que se enfrentó.

Para paliar los efectos de la crisis, los gobiernos tratan de apoyar, o sostienen de manera artificial ciertos sectores, hecho que, apoyado por las políticas expansivas de los distintos bancos centrales, inundan los mercados de liquidez, creando la falsa percepción de que el dinero no vale nada (tipos de interés negativos). Este exceso de liquidez hace que, en el ejemplo de las naranjas, haya más agentes dispuestos a pagar 4 € por lo que el precio que ajusta la oferta a la demanda es de 5 €. Se ha impulsado, alentado, este incremento de precios.

En Europa no para de llover, estalla la guerra de Ucrania, que demuestra el perverso efecto de la globalización y la dependencia de diversos sectores. Europa muestra la cara, más de una vez denunciada, de que no somos productores de nada y somos consumidores de todo. Ahora le toca la hora a la energía que dobla el precio, sonrojando las caras verdes. La energía mal llamada verde no cubre las necesidades de los países europeos que quedan a merced de países no aliados para poder confeccionar la oferta energética. Segundo factor determinante en la subida de los precios de la economía. El modelo abanderado se desmorona, mostrando la cara menos solidaria de una Europa que se juega en la próxima década el ser o no ser, con un modelo productivo, económico y político obsoleto.

Vamos a fijarnos en los comentado hasta ahora: Exceso de liquidez en el sistema provocado por la máquina de hacer dinero a coste 0 y la elevada permisibilidad con el déficit de la Unión Europea, descenso en la oferta en general, intervención de mercados por parte de los gobiernos y elevación del precio de bienes de consumo inelástico como es la energía, que afecta de manera trasversal a todos los sectores.

Año 2022, por fin alguien se da cuenta de que se nos va de las manos, que los mercados no pueden intervenirse de forma indefinida y se comienzan a tomar medidas drásticas que afectan al modelo, cebándose en los agentes más débiles e hipotecando el futuro de generaciones.

Llegan en primer lugar la subida generalizada de los precios, de todo en general, y de los alimentos en particular. A continuación golpea con fuerza en las economías domésticas los precios de la energía, tanto en el hogar como en los desplazamientos de trabajadores a sus puestos de trabajo. Las familias comienzan a ver disminuida su renta disponible, frenando el consumo, baja la demanda, y con ella la oferta con más fuerza creando la sensación de escasez en los mercados. El equilibrio se alcanza con menor cantidad y mayor precio.

Ahora llegan los diferentes agentes económicos pidiendo mantener el poder adquisitivo con subidas salariales, ¿se pueden atender estas pretensiones? No, no y no. Si la empresa traslada a los trabajadores estas subidas salariales, para mantener a la empresa a flote deberían de subir precios de los productos ofertados creando una espiral de inflación. ¿Se puede convivir con una inflación disparada? No, genera mayores diferencias entre clases sociales y, debido a que el equilibrio entre oferta y demanda se produce con una menor producción las empresas cierran acarreando paro.

Y en este punto ¿Qué hacemos?: Difícil respuesta para una  difícil pregunta. Vivimos un encarecimiento del dinero por parte de los bancos centrales FED, BCE y Banco de Inglaterra entre otros. No es la mejor herramienta para solucionar una escenario de inflación desbocado, al menos considerar que la subida paliará la inflación. Esto no va a ocurrir a corto plazo, los factores exógenos como la conversión del mix energético hacia una menor dependencia de los combustibles fósiles, repatriar industria y dotar de una mayor independencia a Europa frente a gobiernos nacionales es lo que frenará la inflación en el horizonte de dos o tres años no sin antes arrastrar una buena parte de la economía con una recesión que en Europa va a ser profunda, con una recuperación incierta, no en vano los motores de antaño son los que se van a ver afectados en mayor medida (hablo de Alemania) y en España sectores como el turismo y la restauración van a salir refregados.

Más allá de estos efectos directos asistiremos en primera fila a la caída de una parte del sector hipotecario que, siguiendo criterios de prudencia resistió a la crisis del 2008, y verá como a pesar de haber incrementado su nivel de solvencia y cobertura, se desmorona como un castillo de naipes por la inflación. Esta afecta a las rentas más justas, la mayor parte de veces las más endeudadas, donde para las otorgación de préstamos no se incluían estos escenarios tan severos a los que nos enfrentamos. Pagar todos los meses 100 € más de luz, 100 € más de combustible, 100 € más de alimentos, 150 € más de hipoteca, etc. harán inviables parte de las economías domésticas con consecuencias indeterminadas a fecha de hoy.

En España nuestra debilidad productiva pasará una factura que tardará en cicatrizar. El abusivo endeudamiento de nuestra economía determinará años de austeridad hasta retornarlo a niveles razonables (no es previsible que la presión fiscal disminuya en los próximos años sino todo lo contrario), mientras tanto el paro y la pobreza energética asolarán nuestra economía. Atrás dejaremos los años en que pudimos ser un referente en energías limpias con el frenazo de proyectos y con una inseguridad jurídica que evitó, que llegara la inversión extranjera a las energías renovables en nuestro país.


domingo, 31 de enero de 2021

Enero de 2021, ¿qué se puede esperar?

 Hemos dejado atrás el año de la pandemia donde hemos pasado de ver las mascarillas en la televisión en imágenes de China a enmascarillar a todo un planeta.

No son tiempos fáciles para ninguna economía donde elegir el equilibrio entre muertos y prosperidad nunca es sencillo, ni agradable. No quiero ser oportunista y, a toro pasado, es más sencillo valorar y pensar que otra decisión pudiera ser más acertada.

En el primer confinamiento, el estado se cargó de responsabilidades, y adoptó una serie de decisiones que llevaron a tensionar la economía de tal manera que no ha dejado margen para un segundo confinamiento que previniera los sucesivos brotes. Ante las siguientes olas el gobierno central desaparición y disfrutamos de las decisiones de las comunidades autónomas, como si el virus entendiese de política territorial. No soy experto en virus pero entiendo que políticas y virus no tienen nada que ver.

La primera ola pilló a una España en crecimiento económico moderado y se decidió endeudarla para afrontar la crisis. Medidas como los ERTE por fuerza mayor o la apertura de la liquidez a las empresas fueron medidas estrella(das) del gobierno.

¡Qué bien! te vas a tu casa sin cobrar y el Estado se hará cargo de los sueldos de los trabajadores. Un año después todavía hay sueldos sin pagar. Otro despropósito es que sólo los negocios de hostelería, y derivados,  podían acceder a este tipo de ERTE, el resto tenían que acudir a un ERTE normal donde tenían que hacer frente a la cuotas de la seguridad social de los trabajadores, aún a pesar de la caída de sus ingresos. Imaginaros que tenemos un cerdo y alguien quiere quiere comprar lomo, ¿le quitaríamos el lomo al cerdo y este seguiría viviendo? Evidentemente en una economía interconectada el cierre de la hostelería supone menores necesidades de transporte, de aprovisionamiento, ... Muchos sectores interconectados se afectan.

¡No preocuparos, 200.000 millones se inyectarán en la economía! En 2008 se demostró que se tuvo que rescatar cajas de ahorro para evitar su quiebra y fusionar bancos. Esta medida fue vista desde Europa con recelo, que dinero público tuviese que acudir a rescatar chiringuitos políticos. Pues esta es el no va más, el dotar de liquidez a las empresas con aval estatal. Estas mismas entidades deciden derivar las operaciones de mayor riesgo estos ICO con aval "papa estado", lo que no deja de ser un rescate encubierto de las entidades. Aún así mucho me temo que esta crisis les va a pasar factura obligando a nuevas fusiones durante los dos próximos años y el crecimiento de la deuda pública. Las empresas pequeñas lo van a pasar mal, y en España, las micropymes abundan. Cierres masivos , el cierre del crédito, concursos de acreedores, mal presagio. Los cadáveres que aparca una crisis como esta unidos a los que ya dejó la del 2008 son difíciles de recuperar. Que Hacienda y la Seguridad social tengan privilegios sobre el resto de acreedores son medidas que no ayudan al crecimiento, ¿no sería mejor que fuesen acreedores ordinarios y se recortase de estos subestados que son las comunidades autónomas? El mantenimiento del gigantismo estatal, deteriora la competitividad empresarial, con su realidad distorsionada por la vía de la preferencialidad.

¿Podremos pagar la deuda pública? Evidentemente no!, con una economía debilitada es una herencia que nosotros no pagaremos y quizás nuestros hijos tampoco. ¿queda margen? Sí, el amparo de Europa no va a permitir la caída de la cuarta economía de la Eurozona pero no será gratis y el peaje político, económico llegará con años de austeridad. Europa tiene que decidir y hacerlo pronto, no podemos ser una Europa sin unidad, sin una gobernanza global, tenemos que unir y aunar nuestras fortalezas.

Este principio de año será muy duro, con comunidades semiconfinadas asestando golpes a la economía en una especie de competencia por qué comunidad es mejor (más restrictiva). Imaginad un turista que quiera venir a España y le digan, si vas a Galicia la hostelería cierra a las 16:00h, en Murcia, está cerrada y hay toque de queda a las 18:00 y confinamiento perimetral, en Madrid hay barrios que sí y barrios que no,... este turista este año tampoco va a venir y esto se va a decidir en los próximos dos, tres meses. Lo normal es que este año se comenzase una senda de crecimiento hacia final de año, que no sé si nos va a dar para llegar a un crecimiento del PIB en 2021. Si el PIB cae un 10 %, hace falta más de un crecimiento del 10% para recuperar este decrecimiento económico.

Para poder crecer hace falta una política estatal que afronte el problema, que las vacunas lleguen, se pongan y su resultado sea realmente positivo. De otra forma la sociedad se digitalizará rápidamente, el empleo descenderá, aparcando a los trabajadores menos cualificados y creará nuevos estratos sociales que nada tendrán que ver con la igualdad de oportunidades.



domingo, 22 de marzo de 2020

La crisis desde un punto de vista económico


Pocas decisiones políticas van a afectar de manera tan determinante al devenir de los próximos años. De lo que os voy a hablar hoy nos arrepentiremos en los próximos años diciendo que se debería haber actuado de otra forma pero ya a toro pasado, os hablo antes de que ocurra.

Creo que determinadas decisiones afectan a la razón o mejor dicho adolecen de ella. Ahí van unos ejemplos:

*No declarar el estado de emergencia: alargar el impacto económico de esta crisis sanitaria, agravando los problemas de determinados colectivos. Mayor pronunciamiento de las curva de contagios. Si bien es verdad que mitiga en cierta manera el impacto económico para algunos, para otros es la ruina y se acabará declarando el estado de emergencia, perjudicando a unos en un espacio de tiempo de forma más dilatada que a otros, y poniendo en peligro la salud pública.

*Acortar el horario comercial en los bienes de primera necesidad: esto provoca más concentración de clientes y mayor probabilidad de contagio. Imaginemos una persona que trabaja y sale de trabajar a las 18:00h para poder hacer la compra porque cierran a las 19:00h. Ahora imaginemos que fueran 5000 personas para una ciudad como Murcia, todas concentradas en una hora.

*El recorte de horarios de caja en la banca: problemas el día de cobro de la pensión por las concentraciones en bancos y tiendas de comestibles del colectivo más vulnerable. Esto no se puede consentir, no les podemos hacer esto a nuestros mayores. Si estamos donde estamos es gracias a ellos, de nuevo somos injustos e insolidarios.

*Que el Estado no asuma el control de la Sanidad: Diferencias en los tratamientos entre comunidades donde puede ser que haya recursos ociosos en provincias distintas. La Sanidad pública debe ser eso pública y no dominada por CCAA como focos de despilfarro.

*Material médico de prevención para: repartidores, médicos, policías, guardias civiles, personas contagiadas y demás trabajadores indispensables. Que nadie salga a la calle sin ellos, son potenciales focos de contagio.

*La burocratización de los servicios públicos ahora es la soga que ahoga. La cantidad de trabajadores públicos a los que hay que justificar un sueldo ha hecho que la tecnología de la administración quede obsoleta. Así hoy un trabajador que necesite una baja laboral por cualquier motivo tiene que pasar por salas de espera llenas de pacientes contagiosos, es sólo un ejemplo. De esta tenemos que aprender que podemos ofrecer los mismos o mejores servicios con la multicanalidad de los sistemas.

Y desde el punto de vista económico ¿qué nos va a pasar?

Desde un punto de vista económico las medidas anunciadas de 200.000 MM€ no son creíbles, son increíbles. Y digo esto porque el Estado de España está quebrado, hemos incumplido año tras año el objetivo de déficit. Pensad que en el año 2008 se tuvo que inyectar a las banca 67.000 MM€ y fue Europa quien nos lo tuvo que prestar a cambio de unas reformas estructurales para recuperar la situación, por aquel entonces muy incierta. Aún estamos devolviendo aquel dinero por lo que hoy 200.000 MM€ es puramente ciencia ficción. Ahora vamos a la realidad.

España necesita recaudar, no tiene margen para políticas fiscales ni monetarias. Medidas tan burdas como el retraso en el pago de los impuestos, no hablamos ni siquiera de exoneración de los mismos, llevará, si a alguien no se le enciende la bombilla, al cierre de empresas que no van precisamente sobradas de liquidez. Las liquidaciones de IVA de empresas con tensiones de liquidez dependen en muchos casos de la caja diaria, el pago de beneficios del año anterior se paga con los beneficios de este en la mayoría de las PYMES. A día de hoy nadie plantea este retraso, que los departamentos de contabilidad y administración de las pymes puedan hacer cuarentena.

Cada trabajador es una familia expuesta, con niños, con padres, es el riesgo que nos mandan asumir.

Llegará dinero, pero será del sector privado, será de los bancos que harán su cuenta de resultados en base a estas empresas afectadas y casi agonizantes. La rebaja de los tipos de interés del BCE hace unas semanas supone que cuanto más piden, más ganan al ser los tipos de interés negativos. Si ahora es el gobierno quien avala parte de estos posibles impagos, su negocio es redondo. Dicen avalar el 80% de lo prestado por lo que los departamentos de riesgos de los bancos tendrán mucho que decir al respecto. Dejarán morir a muchos porque los tecnócratas de estos departamentos están muy alejados de la empresa y os aseguro que sé bastante del tema. Entidades condicionan la concesión de estos préstamos a la contratación de seguros, alarmas, planes de pensiones. Señores esto no es el negocio es la subsistencia, entendedlo.

Nos toman por tontos alejando el foco del problema, una de las mayores crisis a la que nos hemos enfrentado nunca, diciéndonos que está controlada. Yo no entiendo mucho a lo que se refieren con eso de controlada. ¿Han controlado la pandemia?¿han controlado la situación económica? Habrán controlado otras cosas como el CNI o los medios de comunicación, desde luego que los problemas que se nos avecinan no son pequeños.

España ahora mismo tiene una deuda cercana al 100% de PIB. Deuda que en términos absolutos crece aunque en relativos se queda más o menos igual. Este año, por mucho que Bruselas sea condescendiente con España la paridad se va a romper. El PIB sin lugar a dudas va a crecer a menor ritmo sino a entrar en crecimiento negativo, algo que irremediablemente en el 2T de este 2020 va a pasar y veremos si se recupera a lo largo de 2021 algo que yo personalmente dudo por la falta de previsión y medidas. Estoy hablando de una deuda del 110%-115% sobre el PIB a final de este año.
Aún falta por ver los presupuestos con políticas sociales expansivas que aprobarán y sin duda nos harán más incumplidores, eso siempre que Europa los apruebe y esto no acabe en un corralito.

Esta pandemia se ha repartido de forma desigual por el mundo. A Italia y España, en lo que a Europa se refiere somos los que llevamos la batuta liderando las cifras de contagios y muertes. En estos momentos China parece haberla superado con medidas mucho más restrictivas que las que se están aplicando en España, y en lugar de copiarles. Yo siempre digo que hay que copiar de los que saben. Hacemos oídos sordos y tomamos nuestro propio camino que no sabemos si funcionarán o acabaremos declarando el estado de excepción en unas semanas. Estamos perdiendo el tiempo, vidas y mucho dinero por lo laxas de las medidas.

El día 1 después de superar esta crisis habrá empresas que ya no abrirán, trabajadores que engrosarán colas del SEF y será el momento de la reconstrucción y de hacer balance. Tendremos que financiar déficit, que subir impuestos a los que queden trabajando y en general serán tiempos muy duros. La curva del desempleo tiene poco recorrido a la baja o más bien ninguno hoy.

Las principales agencias de calificación crediticia han advertido a España sobre una bajada de la calificación ante una posible reforma del mercado laboral. Esto significa una financiación a tipos más caros de una mayor deuda. Las concesiones políticas no está por encima de un país.

Por último quiero añadir que Bruselas empieza a estar un poco incómoda con la posición de España, alejada de los objetivos que se proponen, con inestabilidad interna que no somos capaces de atajar tanto política como territorial, con mentiras que queremos que se crea Europa y no nos las creemos ni nosotros mismos. Hay que actuar de forma inmediata y contundente o la certidumbre sobre nuestro Estado del Bienestar se va a tambalear. Los pilares básicos de nuestra economía este año no van a venir a auxiliarnos: turismo y construcción.

En esto estamos solos y lo vamos a estar aún más si priorizamos ombligos a pueblos, territorios a Estados y países a continentes.



viernes, 28 de febrero de 2020

¿Quién paga la fiesta?

Estamos viviendo un periodo de transición donde apoyados en medidas económicas restrictivas hemos establecido las vías para superar la crisis económica del 2008. Valga como ejemplo que nuestro índice bursátil IBEX, que en 2007 alcanzaba casi los 16.000 puntos, hoy no llega a los 10.000 puntos, es decir nuestras mejores empresas valen un 37,5% menos de lo que lucían años atrás. Podemos comparar con el francés, el CAC40 que, hoy cotiza al mismo nivel que la precrisis o el S&P500 que en el mismo periodo de tiempo ha doblado su valor. No voy a entrar en los desencadenantes de la crisis, sino en las debilidades de la economía española y por consiguiente de los españoles.

Lo que ocurre en España me da motivo de preocupación, algo que se aleja de cualquier viso de equilibrio:

  • Las personas que perciben de una manera u otra una transferencia del estado (trabajadores públicos, beneficiarios de pensiones y prestaciones de desempleo, ...) superan a los trabajadores del ámbito privado. La tendencia es a seguir creciendo.
  • La corrupción se ha impuesto como el standard de la economía, donde las comisiones, los sobornos y corruptelas ganan con mucho. Se ha impuesto este modelo económico del pelotazo a cargo de las arcas públicas como la forma más rápida de ganar dinero.
  • La deuda pública en relación al PIB en cifras muy alejadas de los criterios de Maastrich, financiada con una prima de riesgo de las más elevadas de la Eurozona y aún se habla de incrementar el gasto público.
  • Un crecimiento del euro-escepticismo en nuestras fronteras, donde socios como Venezuela acentúan el distanciamiento con los países de nuestro entorno y las economías más avanzadas. Se empieza a mirar a España con cierta preocupación. Ya no hablo de Delcygate, que se aclarará porque así lo ha pedido Trump, sino que todo un ex-presidente como Zapatero tienda la mano a un dictador y traficante de droga que tiene a uno de los países con mayores recursos naturales del planeta en la mayor miseria, esto no tiene nombre.
  • Las tensiones internas entre comunidades que premia a los desobedientes frente al resto de las comunidades, motivando que surjan clases dentro de los ciudadanos con discriminación hacia una lengua o una reglas comunes. Cito como ejemplo la retención del IVA de 2017 a las comunidades autónomas pagadoras, nada más y nada menos que 6.500 MM€ que están en riesgo de perder en manos del Estado o las diferencias entre comunidades afectadas por el último temporal que azotó el Mediterráneo, por citar sólo dos recientes.
  • El descrédito de un poder judicial al servicio de la política con casos tan flagrantes como el impuesto de actos jurídicos documentados con un fallo a favor de los ciudadanos y una corrección a la semana en sentido contrario de todo un Tribunal Supremo o más recientemente cómo tenemos que ver que los socios del gobierno son proetarras y golpistas con los que tenemos que convivir y parecen ajenos al cumplimiento de las penas impuestas por los delitos cometidos.
  • La insostenibilidad del sistema donde por un lado se está reclamando a Puigdemont para que sea juzgado en España y por otro lado ya hemos sacado de la cárcel a los políticos corruptos y golpistas, por pura necesidad para aprobar los presupuestos generales del Estado, que por cierto se han negociado en la cárcel de Estremera. Es mucha casualidad que salga en régimen de semilibertad tras dar el visto bueno a la aprobación de los presupuestos por ERC.
  • No somos capaces de defender nuestros productos frente a la entrada de otros países, con la apertura de fronteras a productos del sector primario, a hispano-américa y norte de África, ni capaces de luchar por evitar aranceles impuestos por la economía estadounidense.
  • La subida del SMI que en lugar de hacer que se incremente la recaudación de la Seguridad Social, está poniendo en riesgo la sostenibilidad de muchas empresas en los sectores más desfavorecidos y a los propios sectores.
  • Barbaridades como anunciar que los coches diesel van a dejar de venderse en España en el 2040 cuando ni siquiera saben si vamos a tener la tecnología para hacerlo. Yo me atrevo a anunciar dos medidas más: coches sin volante en 2050 y sin ruedas en 2060 y me quedo a la misma altura que este gobierno. Alguien debería decirles que este sector representa el 10 % del PIB nacional y 9% del empleo cifras que deben de hacer pensar si estamos en situación de no consumir estos productos. También me hace pensar que España, siendo un país energéticamente dependiente, se esté desplazando el eje de las petroleras a las eléctricas, donde sus consejos de administración son cementerios de elefantes.
  • Un gobierno donde se han metido en la misma tienda, valga el símil, Mouriño, Guardiola, Kloop, Van Gaal y Simeone y se disponen a ponerse de acuerdo para dirigir a un equipo de gimnasia rítmica. Lo único que les une es la atracción que sienten por sus sillas y las mentiras que nos cuentan. ¿Llegaremos a oir en España que Hugo Chávez se ha vestido de pajarito para iluminar a Sánchez? 
  • Debilidad en las negociaciones de los presupuestos europeos. No somos un socio confiable.
Me preocupa abrir el periódico y ver que las noticias son el PIN parental o el coronavirus, noticias cortoplacistas, que te permiten desviar la atención de un país un mes más, y no la que se nos está viniendo encima. Yo veo nubarrones en el horizonte de 2 años: más desempleo, más impuestos, tirones de orejas constantes desde Europa, reducción de la PAC, abandono de las tierras cultivables, envejecimiento poblacional, estanflacción, pérdida de turistas,... Las mayores economías del planeta avanzan a otro ritmo.

Todo este dispendio quiere ser financiado con impuestos ¿os suena? un impuesto al Sol o medidas similares.
Me hace gracia oír cómo lanzan al aire medidas sin base de ningún tipo como subir el IVA al tabaco cuando el tipo máximo en España hoy es del 21 %. Esto anuncia que encima de la mesa esta otro incremento de este impuesto que afecta en mayor medida a los pobres, retrae el consumo y fomenta el mercado negro, aunque me temo que no va a ser el único impuesto que se va a elevar, crear, modificar para el expolio del ciudadano.
Yo desde mi humilde silla no avanzo nada bueno en este escenario, señores, ¡España se RESQUEBRAJA!.

jueves, 23 de agosto de 2018

Forwards

El forward es un contrato de intercambio entre dos partes a futuro, una parte se compromete a comprar y la otra parte se compromete a vender. La característica principal de este tipo de contrato y lo que lo diferencia sustancialmente del contrato de futuros es que son OTC (Over the counter, no están sujetos a mercados regulados), esto en realidad significa que no va a existir la supervisión de una cámara de compensación, lo que puede llevar a posibles incumplimientos de las partes.

Para que lo entendamos voy a poner un ejemplo que todos conocemos y es la opción de compra de una vivienda. En ella dos partes acuerdan la compra a futuro de la vivienda en un precio que se fija hoy, de esta forma en el plazo estipulado la vivienda puede costar más o menos produciéndose una ganancia o una pérdida para el comprador y para el vendedor en referencia al precio futuro.

¿qué ocurriría si el precio de la vivienda bajara sustancialmente? En este caso el comprador sufriría una pérdida y cuanto más bajara el precio mayor sería el riesgo de incumplimiento por el comprador. La planificación del paso de una línea férrea cerca de la vivienda haría que su precio bajara debido a los ruidos, no haciendo la inversión tan atractiva para el comprador. En el caso contrarío se la vivienda incrementase su valor por cualquier motivo las circunstancias serían las contrarias. Normalmente estas opciones de compra se suelen elevar a público o hacer un contrato de arras que sea disuasorio ante el incumplimiento.

Este tipo de incumplimiento fue uno de los detonantes de la crisis inmobiliaria en España. Era frecuente que un agente con pocos recursos "comprara" varias viviendas para venderlas antes de la escritura y especular con ellas. A este movimiento se le denominó "pase" y fue el germen de incremento del precio de la vivienda en España. Un piso que se reservaba antes de construirlo por un valor de  120.000 €, era frecuente que a lo largo de la construcción fuese incrementado su precio hasta acabar en 180.000 € o más. Estamos hablando del 50 % de su valor en unos meses. Estos pisos antes de escriturar se pasaban generando una gran cantidad de dinero "B" que llevaba a estos agentes a llevar un ritmo de vida irreal, era la cultura del pelotazo, del ¡qué listo soy que gano dinero sin trabajar! pisos que a su vez se volvían a pasar. No ajenos a este negocio los promotores lo utilizaban para comerciar de forma que pagaban solares y oficios con propiedades inexistentes o altamente sobrevaloradas, sin ninguna sustentación detrás, más que la mera especulación. Cuando estalló la crisis mundial y quisieron darse cuenta, los diferentes agentes: bancos financiadores, promotores, falsos compradores, oficios, ... no eran más que propietarios de viviendas, a veces sin construir, de créditos que no se iban a pagar y de deuda subprime a dividir entre los españoles, VIVA LA FIESTA.

Otro tipo de forward es el seguro de cambio donde dos partes acuerdan el valor de una divisa en un futuro. Realmente su nombre comercial no hace referencia a ningún seguro, no se paga una prima, que es una característica fundamental del contrato de seguro, sino que se pacta el valor de una divisa en un futuro. No me voy a detener a explicar las diferentes figuras que se pueden formar en torno a un seguro de cambio, pero su riesgo es alto si se utiliza con fines especulativos que no vayan asociados a operaciones concretas.