domingo, 22 de marzo de 2020

La crisis desde un punto de vista económico


Pocas decisiones políticas van a afectar de manera tan determinante al devenir de los próximos años. De lo que os voy a hablar hoy nos arrepentiremos en los próximos años diciendo que se debería haber actuado de otra forma pero ya a toro pasado, os hablo antes de que ocurra.

Creo que determinadas decisiones afectan a la razón o mejor dicho adolecen de ella. Ahí van unos ejemplos:

*No declarar el estado de emergencia: alargar el impacto económico de esta crisis sanitaria, agravando los problemas de determinados colectivos. Mayor pronunciamiento de las curva de contagios. Si bien es verdad que mitiga en cierta manera el impacto económico para algunos, para otros es la ruina y se acabará declarando el estado de emergencia, perjudicando a unos en un espacio de tiempo de forma más dilatada que a otros, y poniendo en peligro la salud pública.

*Acortar el horario comercial en los bienes de primera necesidad: esto provoca más concentración de clientes y mayor probabilidad de contagio. Imaginemos una persona que trabaja y sale de trabajar a las 18:00h para poder hacer la compra porque cierran a las 19:00h. Ahora imaginemos que fueran 5000 personas para una ciudad como Murcia, todas concentradas en una hora.

*El recorte de horarios de caja en la banca: problemas el día de cobro de la pensión por las concentraciones en bancos y tiendas de comestibles del colectivo más vulnerable. Esto no se puede consentir, no les podemos hacer esto a nuestros mayores. Si estamos donde estamos es gracias a ellos, de nuevo somos injustos e insolidarios.

*Que el Estado no asuma el control de la Sanidad: Diferencias en los tratamientos entre comunidades donde puede ser que haya recursos ociosos en provincias distintas. La Sanidad pública debe ser eso pública y no dominada por CCAA como focos de despilfarro.

*Material médico de prevención para: repartidores, médicos, policías, guardias civiles, personas contagiadas y demás trabajadores indispensables. Que nadie salga a la calle sin ellos, son potenciales focos de contagio.

*La burocratización de los servicios públicos ahora es la soga que ahoga. La cantidad de trabajadores públicos a los que hay que justificar un sueldo ha hecho que la tecnología de la administración quede obsoleta. Así hoy un trabajador que necesite una baja laboral por cualquier motivo tiene que pasar por salas de espera llenas de pacientes contagiosos, es sólo un ejemplo. De esta tenemos que aprender que podemos ofrecer los mismos o mejores servicios con la multicanalidad de los sistemas.

Y desde el punto de vista económico ¿qué nos va a pasar?

Desde un punto de vista económico las medidas anunciadas de 200.000 MM€ no son creíbles, son increíbles. Y digo esto porque el Estado de España está quebrado, hemos incumplido año tras año el objetivo de déficit. Pensad que en el año 2008 se tuvo que inyectar a las banca 67.000 MM€ y fue Europa quien nos lo tuvo que prestar a cambio de unas reformas estructurales para recuperar la situación, por aquel entonces muy incierta. Aún estamos devolviendo aquel dinero por lo que hoy 200.000 MM€ es puramente ciencia ficción. Ahora vamos a la realidad.

España necesita recaudar, no tiene margen para políticas fiscales ni monetarias. Medidas tan burdas como el retraso en el pago de los impuestos, no hablamos ni siquiera de exoneración de los mismos, llevará, si a alguien no se le enciende la bombilla, al cierre de empresas que no van precisamente sobradas de liquidez. Las liquidaciones de IVA de empresas con tensiones de liquidez dependen en muchos casos de la caja diaria, el pago de beneficios del año anterior se paga con los beneficios de este en la mayoría de las PYMES. A día de hoy nadie plantea este retraso, que los departamentos de contabilidad y administración de las pymes puedan hacer cuarentena.

Cada trabajador es una familia expuesta, con niños, con padres, es el riesgo que nos mandan asumir.

Llegará dinero, pero será del sector privado, será de los bancos que harán su cuenta de resultados en base a estas empresas afectadas y casi agonizantes. La rebaja de los tipos de interés del BCE hace unas semanas supone que cuanto más piden, más ganan al ser los tipos de interés negativos. Si ahora es el gobierno quien avala parte de estos posibles impagos, su negocio es redondo. Dicen avalar el 80% de lo prestado por lo que los departamentos de riesgos de los bancos tendrán mucho que decir al respecto. Dejarán morir a muchos porque los tecnócratas de estos departamentos están muy alejados de la empresa y os aseguro que sé bastante del tema. Entidades condicionan la concesión de estos préstamos a la contratación de seguros, alarmas, planes de pensiones. Señores esto no es el negocio es la subsistencia, entendedlo.

Nos toman por tontos alejando el foco del problema, una de las mayores crisis a la que nos hemos enfrentado nunca, diciéndonos que está controlada. Yo no entiendo mucho a lo que se refieren con eso de controlada. ¿Han controlado la pandemia?¿han controlado la situación económica? Habrán controlado otras cosas como el CNI o los medios de comunicación, desde luego que los problemas que se nos avecinan no son pequeños.

España ahora mismo tiene una deuda cercana al 100% de PIB. Deuda que en términos absolutos crece aunque en relativos se queda más o menos igual. Este año, por mucho que Bruselas sea condescendiente con España la paridad se va a romper. El PIB sin lugar a dudas va a crecer a menor ritmo sino a entrar en crecimiento negativo, algo que irremediablemente en el 2T de este 2020 va a pasar y veremos si se recupera a lo largo de 2021 algo que yo personalmente dudo por la falta de previsión y medidas. Estoy hablando de una deuda del 110%-115% sobre el PIB a final de este año.
Aún falta por ver los presupuestos con políticas sociales expansivas que aprobarán y sin duda nos harán más incumplidores, eso siempre que Europa los apruebe y esto no acabe en un corralito.

Esta pandemia se ha repartido de forma desigual por el mundo. A Italia y España, en lo que a Europa se refiere somos los que llevamos la batuta liderando las cifras de contagios y muertes. En estos momentos China parece haberla superado con medidas mucho más restrictivas que las que se están aplicando en España, y en lugar de copiarles. Yo siempre digo que hay que copiar de los que saben. Hacemos oídos sordos y tomamos nuestro propio camino que no sabemos si funcionarán o acabaremos declarando el estado de excepción en unas semanas. Estamos perdiendo el tiempo, vidas y mucho dinero por lo laxas de las medidas.

El día 1 después de superar esta crisis habrá empresas que ya no abrirán, trabajadores que engrosarán colas del SEF y será el momento de la reconstrucción y de hacer balance. Tendremos que financiar déficit, que subir impuestos a los que queden trabajando y en general serán tiempos muy duros. La curva del desempleo tiene poco recorrido a la baja o más bien ninguno hoy.

Las principales agencias de calificación crediticia han advertido a España sobre una bajada de la calificación ante una posible reforma del mercado laboral. Esto significa una financiación a tipos más caros de una mayor deuda. Las concesiones políticas no está por encima de un país.

Por último quiero añadir que Bruselas empieza a estar un poco incómoda con la posición de España, alejada de los objetivos que se proponen, con inestabilidad interna que no somos capaces de atajar tanto política como territorial, con mentiras que queremos que se crea Europa y no nos las creemos ni nosotros mismos. Hay que actuar de forma inmediata y contundente o la certidumbre sobre nuestro Estado del Bienestar se va a tambalear. Los pilares básicos de nuestra economía este año no van a venir a auxiliarnos: turismo y construcción.

En esto estamos solos y lo vamos a estar aún más si priorizamos ombligos a pueblos, territorios a Estados y países a continentes.