Parece que la venta del Banco Popular al Banco Santander va a seguir dando que hablar durante un tiempo. Las formas de llevarla a cabo no han sido las mejores y la vulneración de derechos de accionistas, preferentistas, bonistas... ha sido flagrante.
Parece claro que la situación del banco no era buena desde hacía tiempo. Esto no siempre ha sido así, este banco ha sido un ejemplo de rentabilidad y gestión durante muchos años para el resto de sus competidores, aunque en los últimos tiempos ha fracasado su gestión.
En Febrero de 2017 el Popular reconoce pérdidas por 3500 M€, que dicen que provienen de las dotaciones de provisiones obligadas por su saneamiento, que ascienden a 5700 M€, pero que su negocio es rentable y que si no hubieran tenido que realizar estas dotaciones su resultado sería positivo. Estas pérdidas son cubiertas en parte por los accionistas que acudieron a la ampliación de capital, los cuales ven cómo su inversión se diluye en unas pérdidas que, no por inesperadas, sorprenden al sector.
Estas pérdidas conllevan a la sustitución de Ángel Ron al frente de la entidad y a su sustituto, Emilio Saracho, a tomar las riendas del Titanic 20 minutos antes del hundimiento.
Empecemos por dos hechos que se producen que desencadenan las huida de depósitos en los días previos a su venta. Desde Bruselas, la agencia Reuters, a finales de Mayo, lanza un mensaje diciendo que si no logran encontrar un inversor el Banco Popular necesitará una resolución ordenada, hecho que Elke König, como presidente del mecanismo único de resolución no lo niega, con lo que todas las miradas apuntan al Popular. Comienza la espiral agónica con la retirada de 18.000 M€, alentada por Europa.
Empieza a vislumbrarse cómo la resolución del Popular iba a ser distinta de otras entidades: a pesar de que las posiciones a corto suponían más de un 12% de su capital nadie prohibió las mismas como medida de contención de liquidez ante la especulación del valor. Este instrumento se empleó en el pasado y recientemente con Liberbank, ¿por qué no con el Popular? Al menos es curioso.
Históricamente a las entidades con problemas se les ayudaba desde el FROB, ¿por qué al Popular no le llegó esta ayuda?
Un mes antes de la caída del Popular los italianos Popolare di Vicenza y Veneto Banc reciben 17.000 M€ de ayudas públicas por su situación de iliquidez, ¿qué pasó para no poder ayudar al Popular? Si bien es cierto que España precisó la ayuda de los países de la Unión Europea para mantenerse a flote y evitar un default, creo que la situación ahora podría haber permitido el mantenimiento de la entidad y el hacer las cosas de otra manera.
Estoy de acuerdo en que el sector público no debe inmiscuirse en el rescate de una entidad privada, pero las reglas del juego no pueden depender de los señores que arbitran a su criterios nuestro dinero.
Para poder intervenir de la forma en que sucedió todo a una entidad tienen que confluir varios argumentos: que se vaya a quedar sin fondos propios, que el activo sea inferior al pasivo, que no pueda hacer frente al pago de su deuda y que necesite ayudas públicas. Bien pues todo esto se dio en una noche...... curioso.
Sin precisar los números para esta intervención, a día de hoy no los hemos podido revisar, el Banco no iba a quedarse sin fondos propios, tenía una situación de liquidez tensa pero sus activos superaban a sus pasivos por lo que el equilibrio patrimonial estaba garantizado. No estamos ante una situación de quiebra, nada más que con la venta de su cartera inmobiliaria podría haber hecho frente a sus obligaciones pero esto no sucedió. Es precisamente este patrimonio neto positivo el que hace ver esta operación con un tono fraudulento para los accionistas, que interpondrán sus respectivas demandas para defender sus legítimos intereses como accionistas.
PWC auditora del BP expresó su opinión favorable a las cuentas que presentó la entidad, pocos meses después es Deloitte quien las desmiente sin mayores explicaciones puesto que no ha publicado este informe.
La JUR (Junta única de Resolución) entidad europea que se encarga de decir cuando una entidad no es viable de por sí, da el pistoletazo de salida a la venta de la entidad. A la subasta acuden 5 entidades BBVA, Santader y tres más que no transcienden. Seguimos con el ocultismo en la operación. Esa misma noche deciden que le valor del BP es 1€, es decir su patrimonio neto es de tan sólo 1 €, ¿cómo se puede valorar una operación de esta envergadura en un noche, y tomar una decisión? ¿puede ser que se llevara más tiempo trabajando en ella? ¿pudiera ser que estuviera adjudicada de antemano?
La resolución del banco la toma Saracho, que es el que solicita la liquidación de la entidad, ¿puede un presidente tomar esta decisión sin someterla a la aprobación de la Junta General de Accionistas?
Muchos perdedores en el camino: accionistas, bonistas, trabajadores, fondos, preferentistas, la mayoría de ellos han visto vulnerados sus derechos de la noche a la mañana.
Y un sólo ganador el BANCO SANTANDER.

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