Pocas decisiones políticas van a afectar de manera tan determinante
al devenir de los próximos años. De lo que os voy a hablar hoy nos
arrepentiremos en los próximos años diciendo que se debería haber actuado de
otra forma pero ya a toro pasado, os hablo antes de que ocurra.
Creo que determinadas decisiones afectan a la razón o mejor
dicho adolecen de ella. Ahí van unos ejemplos:
*No declarar el estado de emergencia: alargar el
impacto económico de esta crisis sanitaria, agravando los problemas de
determinados colectivos. Mayor pronunciamiento de las curva de contagios. Si
bien es verdad que mitiga en cierta manera el impacto económico para algunos,
para otros es la ruina y se acabará declarando el estado de emergencia,
perjudicando a unos en un espacio de tiempo de forma más dilatada que a otros,
y poniendo en peligro la salud pública.
*Acortar el horario comercial en los bienes de primera
necesidad: esto provoca más concentración de clientes y mayor probabilidad
de contagio. Imaginemos una persona que trabaja y sale de trabajar a las 18:00h
para poder hacer la compra porque cierran a las 19:00h. Ahora imaginemos que fueran 5000 personas para una
ciudad como Murcia, todas concentradas en una hora.
*El recorte de horarios de caja en la banca: problemas
el día de cobro de la pensión por las concentraciones en bancos y tiendas de
comestibles del colectivo más vulnerable. Esto no se puede consentir, no les
podemos hacer esto a nuestros mayores. Si estamos donde estamos es gracias a
ellos, de nuevo somos injustos e insolidarios.
*Que el Estado no asuma el control de la Sanidad:
Diferencias en los tratamientos entre comunidades donde puede ser que haya
recursos ociosos en provincias distintas. La Sanidad pública debe ser eso
pública y no dominada por CCAA como focos de despilfarro.
*Material médico de prevención para: repartidores, médicos,
policías, guardias civiles, personas contagiadas y demás trabajadores indispensables.
Que nadie salga a la calle sin ellos, son potenciales focos de contagio.
*La burocratización de los servicios públicos ahora
es la soga que ahoga. La cantidad de trabajadores públicos a los que hay que
justificar un sueldo ha hecho que la tecnología de la administración quede
obsoleta. Así hoy un trabajador que necesite una baja laboral por cualquier
motivo tiene que pasar por salas de espera llenas de pacientes contagiosos, es sólo un ejemplo. De
esta tenemos que aprender que podemos ofrecer los mismos o mejores servicios
con la multicanalidad de los sistemas.
Y desde el punto de vista económico ¿qué nos va a pasar?
Desde un punto de vista económico las medidas anunciadas de
200.000 MM€ no son creíbles, son increíbles. Y digo esto porque el Estado de
España está quebrado, hemos incumplido año tras año el objetivo de déficit.
Pensad que en el año 2008 se tuvo que inyectar a las banca 67.000 MM€ y fue
Europa quien nos lo tuvo que prestar a cambio de unas reformas estructurales
para recuperar la situación, por aquel entonces muy incierta. Aún estamos devolviendo
aquel dinero por lo que hoy 200.000 MM€ es puramente ciencia ficción. Ahora
vamos a la realidad.
España necesita recaudar, no tiene margen para políticas
fiscales ni monetarias. Medidas tan burdas como el retraso en el pago de los
impuestos, no hablamos ni siquiera de exoneración de los mismos, llevará, si a
alguien no se le enciende la bombilla, al cierre de empresas que no van
precisamente sobradas de liquidez. Las liquidaciones de IVA de empresas con
tensiones de liquidez dependen en muchos casos de la caja diaria, el pago de
beneficios del año anterior se paga con los beneficios de este en la mayoría de
las PYMES. A día de hoy nadie plantea este retraso, que los departamentos de contabilidad
y administración de las pymes puedan hacer cuarentena.
Cada trabajador es una familia expuesta, con niños, con
padres, es el riesgo que nos mandan asumir.
Llegará dinero, pero será del sector privado, será de los
bancos que harán su cuenta de resultados en base a estas empresas afectadas y
casi agonizantes. La rebaja de los tipos de interés del BCE hace unas semanas
supone que cuanto más piden, más ganan al ser los tipos de interés negativos.
Si ahora es el gobierno quien avala parte de estos posibles impagos, su negocio
es redondo. Dicen avalar el 80% de lo prestado por lo que los departamentos de
riesgos de los bancos tendrán mucho que decir al respecto. Dejarán morir a
muchos porque los tecnócratas de estos departamentos están muy alejados de la
empresa y os aseguro que sé bastante del tema. Entidades condicionan la
concesión de estos préstamos a la contratación de seguros, alarmas, planes de
pensiones. Señores esto no es el negocio es la subsistencia, entendedlo.
Nos toman por tontos alejando el foco del problema, una de
las mayores crisis a la que nos hemos enfrentado nunca, diciéndonos que está
controlada. Yo no entiendo mucho a lo que se refieren con eso de controlada.
¿Han controlado la pandemia?¿han controlado la situación económica? Habrán
controlado otras cosas como el CNI o los medios de comunicación, desde luego
que los problemas que se nos avecinan no son pequeños.
España ahora mismo tiene una deuda cercana al 100% de PIB.
Deuda que en términos absolutos crece aunque en relativos se queda más o menos
igual. Este año, por mucho que Bruselas sea condescendiente con España la
paridad se va a romper. El PIB sin lugar a dudas va a crecer a menor ritmo sino
a entrar en crecimiento negativo, algo que irremediablemente en el 2T de este
2020 va a pasar y veremos si se recupera a lo largo de 2021 algo que yo
personalmente dudo por la falta de previsión y medidas. Estoy hablando de una
deuda del 110%-115% sobre el PIB a final de este año.
Aún falta por ver los presupuestos con políticas sociales
expansivas que aprobarán y sin duda nos harán más incumplidores, eso siempre
que Europa los apruebe y esto no acabe en un corralito.
Esta pandemia se ha repartido de forma desigual por el
mundo. A Italia y España, en lo que a Europa se refiere somos los que llevamos
la batuta liderando las cifras de contagios y muertes. En estos momentos China
parece haberla superado con medidas mucho más restrictivas que las que se están
aplicando en España, y en lugar de copiarles. Yo siempre digo que hay que copiar de los que saben. Hacemos oídos sordos y tomamos
nuestro propio camino que no sabemos si funcionarán o acabaremos declarando el
estado de excepción en unas semanas. Estamos perdiendo el tiempo, vidas y mucho
dinero por lo laxas de las medidas.
El día 1 después de superar esta crisis habrá empresas que
ya no abrirán, trabajadores que engrosarán colas del SEF y será el momento de
la reconstrucción y de hacer balance. Tendremos que financiar déficit, que
subir impuestos a los que queden trabajando y en general serán tiempos muy
duros. La curva del desempleo tiene poco recorrido a la baja o más bien ninguno hoy.
Las principales agencias de calificación crediticia han
advertido a España sobre una bajada de la calificación ante una posible reforma
del mercado laboral. Esto significa una financiación a tipos más caros de una
mayor deuda. Las concesiones políticas no está por encima de un país.
Por último quiero añadir que Bruselas empieza a estar un
poco incómoda con la posición de España, alejada de los objetivos que se
proponen, con inestabilidad interna que no somos capaces de atajar tanto
política como territorial, con mentiras que queremos que se crea Europa y no
nos las creemos ni nosotros mismos. Hay que actuar de forma inmediata y
contundente o la certidumbre sobre nuestro Estado del Bienestar se va a
tambalear. Los pilares básicos de nuestra economía este año no van a venir a
auxiliarnos: turismo y construcción.
En esto estamos solos y lo vamos a estar aún más si
priorizamos ombligos a pueblos, territorios a Estados y países a continentes.
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