Hemos dejado atrás el año de la pandemia donde hemos pasado de ver las mascarillas en la televisión en imágenes de China a enmascarillar a todo un planeta.
No son tiempos fáciles para ninguna economía donde elegir el equilibrio entre muertos y prosperidad nunca es sencillo, ni agradable. No quiero ser oportunista y, a toro pasado, es más sencillo valorar y pensar que otra decisión pudiera ser más acertada.
En el primer confinamiento, el estado se cargó de responsabilidades, y adoptó una serie de decisiones que llevaron a tensionar la economía de tal manera que no ha dejado margen para un segundo confinamiento que previniera los sucesivos brotes. Ante las siguientes olas el gobierno central desaparición y disfrutamos de las decisiones de las comunidades autónomas, como si el virus entendiese de política territorial. No soy experto en virus pero entiendo que políticas y virus no tienen nada que ver.
La primera ola pilló a una España en crecimiento económico moderado y se decidió endeudarla para afrontar la crisis. Medidas como los ERTE por fuerza mayor o la apertura de la liquidez a las empresas fueron medidas estrella(das) del gobierno.
¡Qué bien! te vas a tu casa sin cobrar y el Estado se hará cargo de los sueldos de los trabajadores. Un año después todavía hay sueldos sin pagar. Otro despropósito es que sólo los negocios de hostelería, y derivados, podían acceder a este tipo de ERTE, el resto tenían que acudir a un ERTE normal donde tenían que hacer frente a la cuotas de la seguridad social de los trabajadores, aún a pesar de la caída de sus ingresos. Imaginaros que tenemos un cerdo y alguien quiere quiere comprar lomo, ¿le quitaríamos el lomo al cerdo y este seguiría viviendo? Evidentemente en una economía interconectada el cierre de la hostelería supone menores necesidades de transporte, de aprovisionamiento, ... Muchos sectores interconectados se afectan.
¡No preocuparos, 200.000 millones se inyectarán en la economía! En 2008 se demostró que se tuvo que rescatar cajas de ahorro para evitar su quiebra y fusionar bancos. Esta medida fue vista desde Europa con recelo, que dinero público tuviese que acudir a rescatar chiringuitos políticos. Pues esta es el no va más, el dotar de liquidez a las empresas con aval estatal. Estas mismas entidades deciden derivar las operaciones de mayor riesgo estos ICO con aval "papa estado", lo que no deja de ser un rescate encubierto de las entidades. Aún así mucho me temo que esta crisis les va a pasar factura obligando a nuevas fusiones durante los dos próximos años y el crecimiento de la deuda pública. Las empresas pequeñas lo van a pasar mal, y en España, las micropymes abundan. Cierres masivos , el cierre del crédito, concursos de acreedores, mal presagio. Los cadáveres que aparca una crisis como esta unidos a los que ya dejó la del 2008 son difíciles de recuperar. Que Hacienda y la Seguridad social tengan privilegios sobre el resto de acreedores son medidas que no ayudan al crecimiento, ¿no sería mejor que fuesen acreedores ordinarios y se recortase de estos subestados que son las comunidades autónomas? El mantenimiento del gigantismo estatal, deteriora la competitividad empresarial, con su realidad distorsionada por la vía de la preferencialidad.
¿Podremos pagar la deuda pública? Evidentemente no!, con una economía debilitada es una herencia que nosotros no pagaremos y quizás nuestros hijos tampoco. ¿queda margen? Sí, el amparo de Europa no va a permitir la caída de la cuarta economía de la Eurozona pero no será gratis y el peaje político, económico llegará con años de austeridad. Europa tiene que decidir y hacerlo pronto, no podemos ser una Europa sin unidad, sin una gobernanza global, tenemos que unir y aunar nuestras fortalezas.
Este principio de año será muy duro, con comunidades semiconfinadas asestando golpes a la economía en una especie de competencia por qué comunidad es mejor (más restrictiva). Imaginad un turista que quiera venir a España y le digan, si vas a Galicia la hostelería cierra a las 16:00h, en Murcia, está cerrada y hay toque de queda a las 18:00 y confinamiento perimetral, en Madrid hay barrios que sí y barrios que no,... este turista este año tampoco va a venir y esto se va a decidir en los próximos dos, tres meses. Lo normal es que este año se comenzase una senda de crecimiento hacia final de año, que no sé si nos va a dar para llegar a un crecimiento del PIB en 2021. Si el PIB cae un 10 %, hace falta más de un crecimiento del 10% para recuperar este decrecimiento económico.
Para poder crecer hace falta una política estatal que afronte el problema, que las vacunas lleguen, se pongan y su resultado sea realmente positivo. De otra forma la sociedad se digitalizará rápidamente, el empleo descenderá, aparcando a los trabajadores menos cualificados y creará nuevos estratos sociales que nada tendrán que ver con la igualdad de oportunidades.
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