En tiempos de Felipe II, España era una potencia económica
donde decían que no se ponía el Sol. Desde entonces hemos sufrido un deterioro
económico continuo que nos ha llegado a situar como uno de los PIGS, ¿podremos
caer más?. Por mucho que nos quieran vender unos y otros una recuperación
económica, que hemos sido víctimas de una crisis mundial, la realidad es la que
vivimos todos los días: desigualdades sociales muy significativas, impuestos,
corrupción, un modelo económico que no es la envidia de nadie, paro, … esta sí
es la realidad.
Crear riqueza no significa especializarnos en determinadas
áreas y destruir el resto de industria, significa crecer sostenidamente en el
tiempo apoyados en diferentes sectores económicos todo lo contrario que hemos
hecho en España.
Hemos vivido unos años de esplendor económico, donde el que
no tenía un gran coche o dos o tres pisos no era nadie, el dinero se
transformaba progresivamente alimentando una burbuja inmobiliaria que parecía
no tener fin. ¡¡¡ERROR!!! Si la demanda de viviendas en España anualmente es de
100 viviendas, se deben construir 100, no 10.000 , algunas veces he llegado a
pensar que deberían de venir los extraterrestres a vivir a España para poder
igualar la oferta y demanda.
Hemos destruido la costa pensando que todos los españoles
podríamos tener un piso en la playa, pagando una cantidad desproporcionada, a
veces incluso superior a nuestra vivienda habitual, ¿para un mes un piso más
caro en la playa que en la ciudad?, claro está <<… comprada 5 años antes
porque ahora si quisieran venderla valdría el doble…>>.
La medida de la mayoría de Ayuntamientos tenía que ver con
los desarrollos urbanísticos que eran capaces de alimentar, las viviendas se
contaban por millares, ayuntamientos que pensaban duplicar o triplicar su
número de viviendas y parecía que las entidades financieras, no todas de la
misma forma, había encontrado su gallina de los huevos de oro, el préstamo
promotor. Para tener acceso al mismo sólo tenías que decir esa palabra y que
tenías un proyecto, sólo con esto te daban el dinero para comprar el suelo,
para la obra y para que ganaras una indecente cantidad de dinero. De esta forma
eran capaces de retroalimentar la burbuja.
El “promotor” era aquel que era capaz de vender un proyecto,
al que no le importaba pagar el dinero que fuera necesario para obtener mano de
obra de otros sectores con la finalidad de hacer más viviendas simultáneamente.
De esta forma el obrero de campo accedió a la construcción y empezó a ganar
dinero, procedente de la burbuja. Este drenaba de la personas que compraban
varios pisos para dar lo que se conocía como pase, que no era ni más ni menos
que transmitirlo antes de escriturarlo para no pagar impuesto y generar un
dinero negro que llenaba restaurantes a consta del dinero de los bancos. Nadie
le ponía freno.
De esta forma los obreros de rango más bajo pasaron a ser
albañiles, los albañiles empezaron a ser promotores y los ciudadanos jugaban al
Monopoly apalancándose con sus salarios inflados. La industria, que necesitaba
mano de obra, se veía obligada a pagar más y más por los mismos servicios, no
existía suficiente oferta de empleo. De esta forma dejó de ser competitiva y
trasladó la producción a otros países cerrando la poca industria nacional de
sectores ajenos a la construcción y adyacentes.
Todos los huevos en la misma cesta, o en este caso la
burbuja. Acabados los desarrollos en las ciudades y la venta de viviendas a los
españoles el negocio era atraer turistas y venderles una vivienda cerca de la
playa. Esto es, ahora, urbanizaciones
fantasmas, donde las viviendas han acabado en manos de los bancos, del Sareb o
de algún fondo buitre que ha depreciado la propiedad inmobiliaria a valores más
cercanos al de mercado, en algunos casos es que ni tan siquiera existe ese
mercado ni se le espera.
Todo este despropósito acaba con familias arruinadas, bancos
arruinados, agotados económicamente y navegando sin rumbo según las directrices
de Alemania, que para eso nos ha rescatado o lo que es lo mismo prestado el
dinero.
Hemos rescatados bancos, o más bien cajas de ahorro, bien
politizadas por los unos y los otros, donde los criterios de prudencia, de
riesgos en inversiones, etc. han brillado por su ausencia. Tampoco han
destacado en la quiniela el Banco de España y
la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que han sido tolerantes e
indulgentes con la situación, también politizadas. Pero no pensemos que esto es
gratis, esto lo estamos pagando entre todos, más impuestos, menos prestaciones,
paro, devaluación vía salarios y una deuda del 100% del PIB que difícilmente acabaremos
pagando, desde luego nosotros no lo vamos a hacer, la dejaremos como herencia.
Encima de tener que pagar entre todos el agujero creado, les
vendemos a fondos buitre extranjeros paquetes con este stock de viviendas.
Están comprando gangas a precio subvencionado por el español. Pongo un ejemplo:
Tasación de la vivienda 120.000 €
Coste de la construcción 60.000 €
Préstamo promotor 80 % de 120.000 € 96.000 €
Vendido por el SAREB a un fondo Buitre por 40.000 €
La entidad rescatada por el gobierno, fusionada, … el
agujero para el español.
El resultado de esta cadena es que no podemos tener una
economía basada únicamente en la construcción y el turismo. No es sostenible.
Tampoco podemos mantener a tantos políticos colocados en empresas privadas por
ser quienes son, p.e. en las energéticas ¿dónde se ha visto cobrar impuestos por
el Sol? Sólo favorece a los suministradores de energía, ni en Mortadelo y Filemón. Se ha de velar por la independencia de
determinados organismos, hay que poner freno a la corrupción en determinados sectores
que son los que más dinero mueven porque todo esto nos cuesta dinero.